Narcisismo y consumismo

Me preocupa el narcisismo que el consumismo junto al narcsismo nos ha llevado a ser indiferentes, aun cuando seamos una raza de mamíferos sociales, y esto nos lleva al borde de la apatía y sociopatía.

Antes los psicópatas y sociopatas salían en periódicos o chismes de pueblo como los loquitos violentos del barrio, pero ahora todo mundo cree que son un arquetipo digno de ser seguido, incluso tolerado y respetado.

Algunas personas se percatan de este hecho, otras, pues, no.

Las primeras pueden ser muy racionales con un espíritu crítico altísimo, mientras los segundos sólo viven de lo que la mass media les dicta; ambos casos son sumamente perniciosos a la consciencia humana, porque unos son tan «cabeza» y «traumas» que prefieren el desinterés ante cualquier causa social, sea esta de izquierda, derecha o centro, o conviven con los radicalismos eventuales que las oligarquías provisionales fundamentan a nivel global, sea por la contradictoriedad de sus almas AKA trastornos psicológicos; entre tanto los otros, los segundones, cuya cualidad de bovinos fácilmente son pastoreados por cualquiera que «brille» con sus palabras chapeadas de oro.

El humano no entiende que en la izquierda se encuentran las claves para una evolución MÁS HUMANA que en la misma derecha, pero tampoco es acertivo creer que todo que el que se dice de izquierda estará en lo correcto. Sin embargo, por la misma desconfianza en el criterio común, surge la apatía y ahí es cuando uno comienza a ser indiferente, apático, solitario, como si viviera solito en este mundo y así debería de ser.

Pero no.

No es ser centro, izquiera o derecha, es aprender de TODO, realmente vivir en conjunto, o al menos pelear hasta encontrar el modo en cómo pervivir sin el odio y el caos que carcome nuestras consciencias, que eso ya basta, y bastó desde hace siglos.

Una conjura de humanos poderosos siempre quieren alterar las piezas de su ajedrez globalista para satisfacer sus psicopatías.

Esa misma conjura compra y vende partidos políticos para lavar el coco a todas las masas.

No obstante, tenemos el poder de cambiar ese proceso maquiavélicos que nos ha descarrilado constantemente como una sana consciencia humana. Creo que en las redes sociales se puede encontrar un invaluable apoyo, como también en retomar la filosofía como una disciplina de suma importancia.

Fin del comunicado.

[Me dispongo a escuchar vídeos de política y videojuegos]