Qué bonito ser una mujer bonita

Qué bonito.

Qué bonito.

Qué bonito ser una mujer bonita, porque no importa qué tan mal te vaya en las finanzas, qué tan grosera sea tu boquita, qué partido político sea de tu preferencia, de dónde provengas o a dónde vayas, el éxito está en tus hombros, sólo depende ti, bonita, tomarlo, besarlo e irte con él a pasearte con un magnate, o una persona con atributos físicos extraordinarios.

Qué bonito, pero qué bonitísimo es ser una mujer bonita, porque, aunque muchos te acosan, si gustas esto vanagloria a tu ego, ensancha a tu vanidad; y sí, con ciertos miedos andaras, aunque, desdeñando cortesmente a las féminas regulares o estéticamente desdichadas, caminarás pomposa por los caminoso de la vida, de los cuales serán como tú pensabas, serán como tú imaginabas.

Es difícil, es difícil ser humano, no obstante, si eres una mujer bonita, ya ganaste la loteria de la vida. ¿Qué más quieres? No necesitas trabajo, no necesitas ser una lideresa, presidenta, médica, alcaldesa, no, sólo sé bonita, enojona o alegre, mala o buena, cuerda o desquiciada, te querrán y te odiarán por bonita; no importa, por fortuna maior eres bendecida.

Aun cuando muchas mujeres lucharon por tus derechos, incluso hombres empáticos, amorosos, engrosaron filas en contra de la tiranía de líderes ambiciosos afiliados a todas las mafias del poder, tú no necesitas nada de eso, porque ser mujer bonita es ser en este mundo humano la Afrodita.

Sé que hay monstruos que las acosas, les hacen males, estos merecen cadenas perpetuas al por mayor o incluso penas de muerte, pero tú enfócate en que eres bonita, don de los dioses de la belleza de todas las religiones, fuiste elegida para ser feliz y hacer feliz a una persona de poder, sea este fémina o varón.

Oh, qué bonito ser mujer bonita, todo más fácil, todo más plácido.

En cambio, para los hombres: sólo generen mucho dinero o mucho poder utilitario; y, claro, si es posible, natural o artificial, tengan un gran pene, que así las mujeres bonitas los verán con o sin consentimiento.

Por eso es muy bonito, así, ser bonita, mujer bonita, porque ya de por sí ser mujer es la más hermosa vocación humana, también incluir la belleza en tu perfil de persona, pues, te hará diosa entre diosas.

Los demás, hombres y mujeres regulares, o feítos, estamos efimeramente condenados a su merced y placer.