Qué bonito ser una mujer bonita

Qué bonito.

Qué bonito.

Qué bonito ser una mujer bonita, porque no importa qué tan mal te vaya en las finanzas, qué tan grosera sea tu boquita, qué partido político sea de tu preferencia, de dónde provengas o a dónde vayas, el éxito está en tus hombros, sólo depende ti, bonita, tomarlo, besarlo e irte con él a pasearte con un magnate, o una persona con atributos físicos extraordinarios.

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